Fundación Sanando

A LA OPINIÓN PÚBLICA


I.

La Fundación Sanando, a través de su Presidente Milagros Ramírez y sus más cercanos colaboradores decidieron redactar esta carta con la finalidad de informar a los ciudadanos, las razones que condujeron al cierre definitivo de la organización y poner fin a las malsanas especulaciones que han iniciado algunas personas, que desconocen la labor efectuada a lo largo de los últimos años.

Con tristeza y dolor, hacemos de su conocimiento que la FUNDACIÓN SANANDO cesó su labor humanitaria el día Sábado 2 de Agosto de 2014. Este cierre pone fin a una labor llevada a cabo durante cinco años, período en el cual se entregaron medicamentos e insumos médicos, de forma completamente gratuita a pacientes de toda Venezuela.

Se realizaron jornadas de atención médica primaria, jornadas de despistaje de tensión arterial y diabetes, con médicos voluntarios, sin ningún tipo de ayuda económica, sin contar con personal administrativo para organizarlas, sin sede propia; pero aún así, todo lo hicimos sin costo alguno para los pacientes.


II.

Nos produjo una enorme desazón que algunas personas, haciendo uso de las redes sociales y correo electrónico, nos dirigieran mensajes cargados de reclamos, tergiversación de hechos e incluso falacias sobre los motivos del cierre de esta fundación.

Asimismo, nos permitimos recordarles que durante los últimos tres años literalmente "gritamos" a través de los medios que tuvimos a nuestro alcance, la necesidad de una sede y de ayuda económica para cubrir los gastos administrativos que nos hubieran permitido contar con empleados para satisfacer la enorme cantidad de solicitudes de ayuda humanitaria que recibimos a diario.

Solicitudes que provenían de todos los rincones de Venezuela y en algunos casos de países de América Central y vecinos del Sur. Milagros Ramírez, Presidente de Sanando hizo lo humanamente posible para responder a cada persona necesitada y aún así recibimos con desasosiego las acusasiones perversas que algunas personas han lanzado sobre ella, llegando al extremo de acusar sin pruebas a la Fundación Sanando de ser una "empresa de maletín".


III.

Oportunamente informamos la situación delicada en la que se encontraba Milagros Ramírez respecto a su residencia, la cual era a su vez sede temporal de la Fundación Sanando. Algunos de sus vecinos expresaron su desacuerdo con el funcionamiento de la fundación en la zona residencial, llegando incluso a proferir insultos tanto a su persona, como a algunas que llegaron a retirar medicamentos donados.

Al ser un apartamento alquilado, algunos vecinos acordaron firmar una carta para levantar una denuncia formal contra nuestra Presidente, por almacenar medicamentos e insumos médicos en un espacio residencial, ya que según estos vecinos atentaba contra la seguridad de la comunidad. Esto finalmente le obligó a utilizar un banquillo en una plaza pública donde se ubicaba para entregar los donativos y así evitar mayores agresiones.

A esto se unió la intención de la dueña del apartamento, de aumentar el monto del alquiler. Ya que Milagros Ramírez desde hace cinco años se dedicó exclusivamente a la fundación y que no contó con ayuda de empresa pública o privada alguna, de ningún ente gubernamental local, regional y mucho menos nacional. Tampoco con financiamiento alguno de individuos, el mantenimiento de los gastos administrativos afectó severamente las finanzas personales de la Presidente Milagros Ramírez y su familia.


IV.

Muchas personas han escrito de forma pública y privada, que todos los inconvenientes financieros de esta fundación no son problema suyo, alegando que fue nuestra decisión formar esta organización sin fines de lucro y que por ende era nuestra responsabilidad mantener sus gastos. No obstante, estamos en desacuerdo con este argumento. Las fundaciones sin fines de lucro necesitan la colaboración de la mayor cantidad de personas, empresas públicas y privadas, organismos gubernamentales locales, regionales y nacionales que ayuden a cubrir el grueso de sus costos operacionales. Para los gastos menores, siempre se pueden crear campañas de recaudación de fondos.

Hasta el día del cierre se contaban con más de cien contenedores repletos de medicinas, tres neveras para los medicamentos que requieren refrigeración, muebles de oficina e insumos médicos tales como: muletas, andaderas, bastones, termómetros, tensiómetros, entre otros. Todo esto dentro de un apartamento de 70mts. que también es residencia familiar.

Estos medicamentos e insumos médicos eran donados a todos los rincones del país, nuestros indígenas de las tribus Yanomami y Waraos, hasta los ciudadanos de la Isla de Margarita. Tratando de hacerlos llegar de forma gratuita hasta donde podíamos.


V.

Algunos se preguntan por qué no pedimos ayuda a quienes pudieran ayudarnos, lamentablemente invertimos gran cantidad de tiempo enviando cartas, asistiendo a reuniones con entidades bancarias, empresas grandes, medianas y pequeñas; laboratorios farmacéuticos, droguerías, redes de farmacias, alcaldías, gobernaciones y en todos los casos la respuesta fue siempre la misma: "Debido a la situación por la que atraviesa Venezuela, no podemos ayudarles, pero reciban nuestras felicitaciones por dedicar su esfuerzo a una gran labor.", en algunas redes de farmacias la respuesta fue: "Ya contamos con nuestra propia fundación, por lo que no podemos ayudar a otra.".

Por si esto fuera poco, también recibimos amenazas a través de redes sociales y llamadas telefónicas, de personas identificadas con el oficialismo quienes percibían nuestra labor como un ataque al país, ya que según su punto de vista alentábamos la tesis de la escasez de medicamentos e insumos médicos. Debido a la cantidad y frecuencia de las llamadas de amenaza, nos vimos forzados a eliminar la línea telefónica fija. Incluso, llegamos en alguna ocasión a ser aparentemente incluidos en una lista de investigados por organismos de seguridad del estado, todo esto por querer ayudar a llevar medicamentos gratuitos a los pacientes necesitados. Hoy, vemos con tristeza que las amenazas e insultos crecen, en lugar de desaparecer.

A continuación, decidimos informar lo que hemos hecho y planeamos hacer con las donaciones recibidas por almas caritativas que nos apoyaron para realizar nuestra labor.


VI.

La mayor parte de los medicamentos (alrededor de 100 contenedores repletos) e insumos médicos que poseía la fundación fueron entregados, el Sábado 2 de Agosto de 2014, a los estudiantes de 6° año de la Escuela Vargas, perteneciente a la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela, a través de la Dra. Berenice del Nogal, para ser distribuidas a todos los rurales a lo largo del territorio nacional, para el Hospital JM de los Ríos y para el Hospital José María Vargas. Como prueba de esto, anexamos la carta enviada por la Dra. Berenice y que previamente hemos hecho pública en las redes sociales.

Algunos medicamentos específicos que están escasos en Venezuela, fueron entregados a la farmacia La Carlota para que ellos puedan donarlos, es importante resaltar que La Carlota, fue la única empresa que nos ayudó cuando no pudimos entregar más medicamentos ni en el apartamento de la Presidente Milagros Ramírez, como en la plaza pública donde se ubicaba. En el espacio facilitado por la farmacia La Carlota, estuvimos durante dos meses, todos los días lunes en la mañana donando medicamentos.

Los muebles de oficina donados por la compañía Chevron serán llevados a la comunidad de Río Chico, para que sean entregados cuando comience el período escolar, a colegios que los necesitan, esto lo hacemos por los habitantes de la comunidad que se acercaron a solicitarnos ayuda.


VII.

La nevera exhibidora que recibimos gracias a los aportes económicos realizados a través del portal web Dar y Recibir, se llevará a la farmacia La Carlota, con la intención de que las personas puedan seguir donando medicamentos que necesitan ser refrigerados y la farmacia cuente con el espacio necesario para su mantenimiento. Todo esto, con la promesa de farmacia La Carlota de que serán donados a personas que verdaderamente los necesiten.

La copiadora donada por la empresa Delcop y la computadora donada por la Fundación Karol Wojtyla, serán guardadas hasta que encontremos una fundación o institución sin fines de lucro que verdaderamente las necesiten.

Los teléfonos usados que nos fueron donados, debido al robo del que fuimos objeto, serán devueltos a las personas que gentilmente nos los entregaron.


VIII.

Finalmente, no queremos terminar este comunicado sin agradecer a muchas personas que nos apoyaron, como José Luis y José de Jesús Sayago quienes a través de L'Elite nos ayudaron con la presencia web y diseño de material informativo, entre otras cosas sin importar la hora o día feriado. La bella gente de Farmacia La Carlota quienes nos prestaron sus espacios para poder seguir entregando medicamentos, a la Diseñadora venezolana Yliana Yépez que gracias a su iniciativa pudimos seguir funcionando estos últimos meses.

A las solidarias personas que trabajan en Laboratorios Farma y Laboratorios Valmorca, a la Droguería Cerles, a Laboratorio Vargas, a las personas que ayudaron a que se realizaran jornadas en España y Canadá, para envío de medicamentos escasos en Venezuela como Martha Blanco, Francis García Cedeño y Helen López en España, Carlos Bromley y María Fernanda Benavides en Canadá. Gracias a ellos, muchas personas pudieron recibir Digoxina, Tegretol, Ibuprofeno, antibióticos, entre muchos otros medicamentos de difícil acceso en nuestro bello país.

Gracias a las decenas de ángeles viajeros que sin ningún interés nos hicieron llegar los medicamentos recolectados en España y Canadá, gracias a Delcop, la fundación Karol Wojtyla, al portal Dar y Recibir, a Chevron por las donaciones que nos entregaron, gracias a los periodistas que nos entrevistaron para poder conseguir la sede e informar a los ciudadanos de nuestra labor. Al concurso Ideas que nos apoyó cuando fuimos galardonados como Emprendedor Social 2012 y al Rotary Club Chacao al reconocer nuestra labor con el premio Servidor Social 2013-2014.

Nuestras más sinceras disculpas a cualquier persona o institución que hayamos pasado por alto en nuestros agradecimientos.


IX.

Esperamos que llegue el día en que disfrutemos de un país mejor, con ciudadanos más comprometidos con el futuro de Venezuela, el bienestar de sus conciudadanos. Donde las personas cumplan con sus deberes y se respeten sus derechos; que los gobernantes no piensen en sus propios intereses, sino en el todos los ciudadanos. Tal vez cuando los Venezolanos en su totalidad, sintamos como propia la angustia y el sufrimiento de nuestros hermanos, sin mezquindad, con verdaderos valores humanos y patrios, alejados de la miseria humana, estemos dispuestos a formar parte de un país digno, próspero y completamente libre; solo tal vez, Sanando podrá resurgir y continuar ayudando a quienes lo necesitan.

A partir de este momento todas las redes sociales de la Fundación Sanando entran en período de gracia y serán eliminadas tras un corto plazo.

Esta carta permanecerá en este portal hasta el vencimiento de su dominio.


X.

Fundación Sanando se dedicó durante cinco años a donar medicamentos e insumos médicos a toda Venezuela, sin distinción de razas, credos, clase social, económica o política.

Gracias a todos los que nos apoyaron, nos dedicaron sus palabras de aliento y en la medida de sus posibilidades nos ayudaron a cumplir con nuestra labor.

Fraternalmente,
Fundación Sanando